Un sueño recurrente de Homer Simpson es el de verse a sí mismo en un gran paisaje hecho de comida (de chocolate en concreto). Como la fábrica de Willy Wonka, con grandes ríos hechos de chocolate y golosinas. Hansel y Gretel se metieron en líos por culpa de una gran casa comestible.
Etcétera.
Es que aunque a todos nos han dicho de pequeños que no tenemos que jugar con la comida, muchos de nosotros lo seguimos haciendo. Igual que los creadores de estas fotografías.
Carl Warner es un fotógrafo británico muy muy publicitario (hace fotografías de producto muy limpias, muy sobrias...) que entre otras cosas se dedica a crear paisajes con comida.

Los paisajes de Warner parecen casi ilustraciones. Tienen un tono bastante fantástico y en cierto modo un poco agobiante. Me trae a la mente las ilustraciones surrealistas de autores como
Jim Warren. Y pueden provocar dos tipos de reacciones: hambre o asco.
Otros a los que les gusta jugar con la comida son
Minimiam, una pareja creativa formada por Akiko Ida y Pierre Javelle. Su trabajo es más minimalista que el anterior, y se dedican más a explotar las posibilidades de los alimentos por sí mismos y frente a personajitos en miniatura.