lunes, 2 de febrero de 2009

¿Miedo a los aviones?

Hace algunos años (...) reservé un vuelo de vacaciones en una época en la que en Europa había cierta actividad terrorista. Aeropuertos y compañías aéreas habían hecho un notable despliegue de seguridad y yo, que me pongo nervioso cuando tengo que volar en circunstancias favorables, estaba realmente inquieto. Le hablé de mis temores a Ross Barr, en aquel momento director de planificación de la agencia y una de las personas más inteligentes y divertidas que he conocido. Se acarició la barbilla, como hacía cada vez que reflexionaba profundamente, y añadió tras una pausa:
"¿Así que tienes miedo de que pongan una bomba en el avión?"
En efecto, lo tenía.
"Pues lleva tú una bomba"
Lo miré incrédulo.
"Piénsalo bien", me dijo "¿Cuántas son las probabilidades de que haya dos bombas en el mismo avión?"



Jon Steel
Verdades, mentiras y publicidad. El arte de la planificación de cuentas.

6 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

Lo que demuestra que la lógica, por implecable que sea, tiene sus fallas...

haddock dijo...

Luego, por esa lógica aplastante tuya, no hay mejor momento para viajar que justo después de un accidente aéreo.
Es estadísticamente improbable que haya dos accidentes en poco tiempo ¿no?

Calpurnia dijo...

mucho más práctico ir en tren que construirte una bomba, digo yo.

Gouel/Nanaif dijo...

Y para ir totalmente sobre seguro mejor que lleve tambien un par de armas y un compañero arabe con un curso intensivo de vuelo.

aphonie dijo...

Ya que lo cosa va de publicidad, hazle publi a tu amiga jisjis
Poniendo un link jisjis

Anónimo dijo...

Nunca se me ocurrió pensar que en el avión en el que iba alguien llevase una bomba, aunque he tenído cierto miedo mas bien al vuelo mísmo, una vez volando de Madrid a Buenos Aires una persona algo mayor empezó a decirle a la azafata ..."oiga, aquí huele a quemao"... teniendo en cuenta que ibamos a 950 kms/h y a unos cuantos miles de metros del suelo se me hizo un nudo en el estomago, pero ese olor a quemado no era mas que una distorsión del olfato, llevabamos 7 horas de vuelo y faltaban 5, el aire en el interior del avión termina resecando la naríz y eso te hace percibír cualquier aroma con otro matíz... no pasó nada pero el miedo me duró una hora o más