jueves, 3 de enero de 2008

Alias



Autores: Brian Michael Bendis (guión) y Michael Gaydos (dibujo)
Año: 2001-2004 (Marvel, línea MAX)
Editorial:
Planeta-DeAgostini Cómics, mensual desde diciembre del 2002.

Debo confesar que mi primer y único contacto con Bendis fuera de este cómic ha sido en la serie regular de Daredevil, donde Bendis desarrollaría lo que probablemente haya sido el mejor momento del cuernecitos desde el Born Again de Miller. Sin embargo, Bendis no es ni mucho menos un novato en el mundo del cómic, y mucho menos dentro de Marvel. Ultimate Spiderman, Spiderwoman, los Nuevos Vengadores, los X-men o los 4 Fantásticos son sólo algunos de los héroes que han estado entre sus manos. Dejando de lado la editorial americana, probablemente su obra más conocida ha sido Torso, de género negro y que le daría un Eisner en 1999. Con el tiempo, Bendis ha cosechado por igual admiradores y detractores. Este guionista, que quería empezar en el mundo del cómic como dibujante, se define especialmente a través de un estilo bastante oscuro e historias de superhéroes bastante adultas, y destaca su personal composición de los diálogos, a través de bocadillos con poco texto, muy fluídos y llenos de interjecciones; que pretenden imitar al máximo el habla de la calle. Dada la importancia del texto y las conversaciones en sus historias, se le ha criticado a menudo por la lentitud del desarrollo de los acontecimientos.

Michael Gaydos es un ilustrador americano que ha trabajado también en DC, Image, Tundra y Caliber; en Marvel conoció a Bendis, con el que trabajó en Alias. Más trade se le ha visto dento de la editorial ilustrando Redemption (también de Daredevil) y en Powerless. El dibujo de Gaydos implementa la moda de superhéroes oscuros y reminiscencias del género negro, a través de dibujos con trazos toscos, gruesos y poco suavizados y grandes zonas de negro. Se eliminan las grandes onomatopeyas y las líneas cinéticas, ya que, en consonancia con lo comentado previamente sobre la preferencia de Bendis por los diálogos; las escenas de lucha tienen un peso bastante menor en las tramas.

Alias fue el tiro de salida de la línea MAX, sello de Marvel destinado al público adulto. Bendis apostó fuerte por ello creando una nueva heroína bastante alejada del concepto de superhéroe clásico. Jessica Jones es detective privado, dueña y única integrante de la oficina de investigación Alias. Siendo joven, Jessica quedó huérfana en un accidente en el que intervinieron los agentes radioactivos de turno que se ocuparon de matar a toda su familia y, de paso, darle superpoderes. Siguiendo la moda del momento, en su adolescencia la protagonista descubre estos poderes y decide pasarse al bando de la justicia bajo el nobre de Joya. Ciertos acontecimientos negativos hacen que Jessica decida abandonar para siempre su vocación, pasándose a la investigación privada. De este modo, la superheroína hermosa con traje ceñido y cabellos rosas pasa a ser una detective descuidada que fuma, a veces bebe en exceso, y no tiene demasiados reparos en buscar una cama con compañía si hay alcohol de por medio. Y ni siquiera suele tener buenos casos.

Realmente el argumento es atrevido, sobre todo teniendo en cuenta que se enmarca dentro de la continuidad de Marvel. Sin embargo, el resultado de los catorce números que componen la serie resulta decepcionante. La idea original me parece muy buena, así como la presentación y desarrollo del personaje principal: aparentemente una mujer más o menos normal, con problemas, sin tacones y con ojeras, aficionada a alcohol, con más bien baja autoestima y bastante mala leche. Igualmente, los secundarios de la serie tampoco dejan demasiado que desear, especialmente a partir de la segunda mitad de la serie: Miss Marvel, el Hombre Hormiga o Luke Cage; héroes de segunda que sin embargo han logrado más fama o mejor vida que la protagonista, y que consiguen acrecentar su imagen patética y desubicada.
El fallo principal que hace que Alias resulte en última instancia insípida se encuentra en el desarrollo de las tramas, que realmente no inciden en la evolución de los personajes y no parecen concluir en nada. Al principio de la serie, los arcos argumentales se basan en diferentes casos que le son encargados a la detective (donde no se consigue ni una mínima ambientación dentro del género negro); pero con el tiempo se basan más en la vida de Jessica, culminando en una explicación bastante exhaustiva de su pasado, con la que se concluye la serie.

Así pues, Alias prometía más de lo que realmente ha acabado enseñando. Ha sido el génesis, eso sí; de un personaje a priori interesante que personalmente espero que vaya a más.